Fundación Educacional Madrigal ingresó al Ministerio de Educación la carpeta de antecedentes para iniciar el proceso de apertura de 1° Medio en 2027
El Colegio Lidia González Barriga de Collipulli vivió hoy un hito profundamente significativo en su historia institucional: la Fundación Educacional Madrigal ingresó ante el Ministerio de Educación la carpeta de antecedentes para iniciar el proceso formal de apertura de 1° Medio, con miras al año escolar 2027.
Para la comunidad escolar, este momento tiene un valor que va mucho más allá de un trámite. Aunque el proceso deberá seguir ahora su curso formal ante la autoridad educacional, el ingreso de la carpeta representa un paso decisivo en la materialización de un sueño largamente conversado por familias, docentes, directivos y estudiantes: que quienes han crecido en el Colegio Lidia González Barriga puedan continuar su trayectoria formativa en el mismo espacio que los vio aprender, jugar, investigar, sembrar, bailar y construir comunidad.
La jefa de administración, Pamela Mora, expresó la emoción que ha acompañado este proceso: “Hoy comenzamos a concretar un sueño. Lo vivimos con mucha emoción, porque sabemos lo que significa para la historia del colegio y para la memoria de la profesora Lidia González Barriga. Ella tuvo siempre un cariño especial por los niños pequeños, pero también fue una mujer que nunca se achicaba frente a los desafíos. Esperamos estar a la altura y avanzar en honor a ella y a tantas familias que sueñan con nosotros”.
El proyecto de Enseñanza Media nace precisamente desde esa continuidad histórica. El establecimiento comenzó en 2002 como Jardín Infantil Madrigal, impulsado por la profesora normalista Lidia González Barriga, quien soñó con una educación cercana, integral, valórica y profundamente conectada con la naturaleza. Con el tiempo, ese primer jardín creció, se transformó en escuela básica y luego adoptó el nombre de su fundadora, como reconocimiento a una vida dedicada a educar.
Hoy, el nuevo desafío de abrir Enseñanza Media aparece como una prolongación natural de ese mismo espíritu. No se trata de abandonar la identidad original del colegio, sino de permitir que esa identidad acompañe a los estudiantes durante más años, especialmente en una etapa tan decisiva como la adolescencia.
Víctor Figueroa, director del establecimiento, destacó el sentido formativo y comunitario de este paso: “La profesora Lidia siempre tuvo un cariño inmenso por los más pequeños, pero también es verdad que nunca le temió a los desafíos y siempre soñó en grande cuando se trataba de brindar más oportunidades a sus estudiantes. Estoy convencido de que este paso hacia la Enseñanza Media honra su legado, porque nace del mismo espíritu que ella nos transmitió: buscar espacios para servir mejor, sin perder nuestra esencia”.
Para Gustavo Anabalón González, representante legal de la Fundación Educacional Madrigal, este hito debe ser comprendido con esperanza, pero también con responsabilidad institucional.
“Lidia querría, y quiere, este paso. Tal vez en su tiempo no lo habría imaginado así, del mismo modo en que tampoco el jardín nació sabiendo que un día sería escuela. Pero el tiempo presiona y abre caminos. Cuando una comunidad crece, cuando las familias piden continuidad y cuando los niños comienzan a mirar más lejos, la educación tiene que responder. Hoy no estamos declarando una meta cumplida: estamos abriendo una puerta con seriedad, con memoria y con futuro”, señaló.
Desde ahora, el colegio deberá esperar la revisión de los antecedentes, responder eventuales observaciones y continuar preparando las condiciones pedagógicas, administrativas e institucionales que permitan concretar el inicio de 1° Medio en 2027.
La futura Enseñanza Media no se concibe como una simple ampliación administrativa del Colegio Lidia González Barriga, sino como la prolongación de su identidad más profunda. El colegio ha construido su historia sobre una convicción clara: educar no es solo entregar contenidos, sino formar personas capaces de convivir, pensar, crear y cuidar el mundo que habitan. Por eso, junto a la excelencia académica, la inclusión, la formación valórica y la vida comunitaria, el sello ambiental ocupa un lugar central en esta nueva etapa. El plan de estudios proyectado para 1° Medio considera Jornada Escolar Completa y horas de libre disposición que dialogan directamente con esa vocación: Deporte y Recreación, Educación Ambiental, Tecnología y Uso de las TICs, y Taller de Exploración Científica. En esa decisión curricular se expresa una mirada de futuro: que los estudiantes no solo continúen sus estudios en el colegio donde crecieron, sino que lo hagan profundizando una educación conectada con la ciencia, la naturaleza, la tecnología, el territorio y la responsabilidad con la vida.
La comunidad educativa recibió la noticia con alegría y emoción. Evelyn Mora expresó su esperanza en que este nuevo camino sea acompañado y bendecido; Pamela Moreno destacó que “se dio el primer paso y se abre la primera puerta a lo que se sueña para el colegio”; mientras Ingrid Alarcón valoró el proceso como “un ejemplo de superación” y manifestó su deseo de que este proyecto siga avanzando en beneficio de los estudiantes.
El Colegio Lidia González Barriga entiende que abrir Enseñanza Media no significa simplemente sumar un curso. Significa acompañar procesos completos. Significa evitar que los estudiantes deban interrumpir su trayectoria justo cuando comienzan una etapa decisiva de su vida. Significa ofrecer continuidad a las familias que han confiado durante años en el proyecto educativo del establecimiento.
Por eso, este hito se vive como una puerta que se abre. Una puerta administrativa, ciertamente; pero también una puerta simbólica. Detrás de ella están los estudiantes que sueñan con seguir en su colegio, los docentes que preparan nuevas etapas, las familias que esperan continuidad, la Fundación Educacional Madrigal que sostiene y proyecta la iniciativa, y la memoria viva de Lidia González Barriga, cuya obra sigue creciendo.
Hoy el sueño tomó forma de carpeta ingresada. Mañana deberá transformarse en autorización, matrícula, salas llenas y clases en marcha. Pero toda historia importante comienza con un primer paso. Y el Colegio Lidia González Barriga acaba de darlo.